Los Monos en la ciudad.

Actualizado: 1 de abr de 2020




ESPAÑOL.



Quizá uno de los sueños de la mayoría de los músicos es poder tener un proyecto en donde todos sus integrantes “le metan la ficha por igual”, una banda que se reúna sagradamente todos los días, como si de un trabajo formal se tratara, a hacer música propia, en donde cada uno de sus miembros se las arregle de alguna manera para solucionar su modus vivendi de forma que le queden por lo menos 4 horas al día para dedicarse a ensayar, a componer, a grabar, a fumar y pasarla bien como camaradas, pero sobre todo como músicos comprometidos con un ideal común y todo esto sin recibir un solo peso a cambio, al contrario, invirtiendo no solo tiempo sino además dinero.

He hecho parte de muchos proyectos artísticos en mi vida, pero muy pocas veces he tenido la oportunidad de vivir ese sueño en particular. Una de las veces en que lo conseguí fue junto a Los Monos.

Siempre quise formar un Power Trio. Me parece la formación rockera por excelencia. Parte de mi despertar como músico fue motivado por Nirvana y más adelante, cuando descubrí a la banda argentina Divididos, entendí que no podría dejar este mundo sin haber tenido ese tipo de experiencia musical.

Y finalmente se dio, junto a dos grandísimos amigos – Jorge Avellaneda (Mono-Riel) y Diego Acevedo (Ki- Mono), formamos un proyecto único al cual le entregamos mucho de nuestro tiempo y dedicación por algo más de un año.

Como siempre, para que algo así se dé, deben coincidir muchos factores, pero quizá lo que facilitó que pudiésemos llevar a cabo este experimento fue el hecho de contar con un espacio propio para poder desplegar nuestra creatividad sin límites de tiempo. Por esos días, Jorge tenía un lugar de ensayo (realmente era mucho más que eso) llamado Dol-B, estaba ubicado sobre la carrera séptima con calle 49, en el corazón de Chapinero.

Hacíamos parte de un colectivo de amigos y artistas, productores de eventos y este lugar se había convertido en un centro de operaciones para toda esa movida. Como casi todos los grupos, empezamos a tocar como trio haciendo covers y tocando en bares y eventos privados. También ellos hicieron parte de la banda que me apoyó en la promoción de mi primer disco como solista. Todo esto llevó con el tiempo a que las ganas de hacer música propia afloraran y de esa manera nos pusimos como meta crear diez canciones en las cuales todos hiciéramos parte del proceso creativo por igual, de manera que tanto la música como las letras seria producto de un esfuerzo colectivo.

Una de las cosas que siempre me han parecido más difíciles de conseguir en una banda es construir letras entre varias personas y con este proyecto nos forzamos a sentarnos a escribir entre todos, logrando un resultado que nos dejara satisfechos, sin duda, un gran taller de creación. No solo escribimos un puñado de letras para algunas canciones sino que además inventamos una maravillosa historia que enmarcaría todo el trabajo, en donde cada uno de nosotros adoptaba una personalidad o alter-ego, de ahí los nombre de Mono-Lito, Mono-Riel y Ki-Mono, seres fantásticos que luchaban contra el imperio de un personaje siniestro: El Rey Mono.

En lo musical también apostamos por crear un trabajo continuo, en el que cada canción estaba enlazada a la siguiente por medio del ultimo riff de guitarra o la última partícula rítmica, nos obligamos a tomar esto como referente de partida para la creación del siguiente tema generando un poderoso nivel de conexión entre todas las canciones, haciendo que cada tema funcionara como pieza individual y también como parte de toda la historia.

Y así durante un buen tiempo nos reuníamos todos los días, a veces toda la mañana, a veces toda la tarde y si se podía, pasábamos días y noches enteras trabajando en el proyecto. Por esa época yo trabajaba como músico de iglesia y apenas terminaba de tocar la misa de las 7:00 am me iba al estudio a ensayar para luego correr de vuelta para tocar la misa de mediodía y así, día tras día.

Curiosamente con Los Monos solo tocamos un par de veces en vivo nuestras canciones propias, también corrimos para grabar algún material de audio y video para las convocatorias de Rock al Parque y como es común que le pase a muchas bandas, nos quedamos con el sobre listo para entregar porque no terminamos la mezcla a tiempo.

El tiempo se encargó de llevarnos a cada uno por caminos distintos, el lugar de ensayo cerró y el proyecto se esfumó sin poder completarse, solamente una precaria grabación de los diez temas sobrevivió como documento de esos meses de trabajo intenso y mucho rock n roll.

Este es quizá el único video que tenemos tocando en vivo dos de los diez temas de aquel disco que nunca se realizó, pero que ahora, en medio de este momento coyuntural y de manera remota pues cada uno se encuentra en una esquina distinta del mundo, hemos decidido recuperar a partir de esas viejas grabaciones. Es momento de revivir a Los Monos y terminar lo que quedó inconcluso y por qué no, quizá Los Monos se tomen el planeta.

En todo caso no puedo ver este video sin pensar: ¡Joder, cuánta esbeltez!

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“No seremos los sentenciados

del Mono y el poder en sus manos

jamás podrán robar nuestra esencia

con su inconsciencia, con su violencia

No seremos ajusticiados

por el Mono y sus sueños frustrados

jamás podrán robar nuestra esencia

con su inconsciencia, con su violencia”



Marzo 28 - 2020



ENGLISH:




Los Monos are in town!

One of the dreams of most musicians is to be able to have a project where all of its members "put the tab equally", a band that meets with no excuses every day, as if a formal job it were, to make music of their own, where each one of them somehow manages to solve their modus vivendi so that they have at least 4 hours a day to dedicate themselves to rehearsing, compose, recording, smoking and have a good time as comrades, but especially as musicians committed to a common ideal and all this without receiving a single dime in return, on the contrary, investing not only time but also money.

I've been part of many artistic projects in my life, but very rarely have I had the opportunity to live that particular dream. One of the times I got it was with my band called Los Monos.

(In Spanish the word “Mono” it´s got too many meanings, being the official one: Monkey, it also means: a blond haired person, a cute person, a situation that is under control, a comic or cartoon, a boil suit and more to be known)

I always wanted to form a Power Trio. I think that is the rock ensemble par excellence. Part of my awakening as a musician was motivated by the band Nirvana and later, when I discovered the Argentine band Divididos, I understood that I couldn't leave this world without having had that kind of musical experience.

And finally it was given, along with two great friends - Jorge Avellaneda (Mono-Riel) and Dieguito Acevedo (Ki-Mono) -, we formed a unique project to which we give much of our time and dedication for something more than one year.

As usual, for something like this to happen, many factors must match, but perhaps what made it easier for us to carry out this experiment was the fact of having a space of our own to be able to deploy our creativity without time limits. By those days, Jorge had a rehearsal place (it really was much more than that) called Dol-B, it was located over the 7h Avenue with 49th Street, in the heart of Chapinero, Bogotá.

We were part of a collective of friends, artists and event producers and this place had become a hub for all that move. Like almost every group, we started playing as a trio, making covers and playing in small venues and private events. They were also part of the band that supported me in promoting my first solo album. All this led over time for the desire to make music of our own to come up and that´s how we set ourselves as a goal to create ten songs in which we all became part of the creative process alike, so that both music and lyrics would be product of a collective effort.

One of the things I´ve always found it harder to achieve in a band is to build lyrics among several people and with this project we forced ourselves to be equally involved in the song’s lyrics writing, achieving a result that will leave us satisfied, thus becoming a great workshop of creation. We not only wrote a handful of lyrics for some songs but also invented a wonderful story that would frame all the work, where each of us adopted a personality or alter-ego, hence the names of Mono-Lito, Mono-Riel and Ki-Mono, fantastic beings who fought against the empire of a sinister character: El Rey Mono (The Monkey King).

In the musical aspect we also bet on creating a continuous work, in which each song was linked to the next one through the last guitar riff or the last rhythmic particle, we forced ourselves to take this as a starting reference for the creation of the next theme generating a powerful level of connection between all songs, making each song work as an individual piece and also as part of the whole story.

And so, for a good time we met every day, sometimes all morning, sometimes all afternoon and if we could, we´d spent whole days and nights working on the project. At that moment in time I was employed as a church musician, so as soon as I finished playing the 7:00 am mass I was going to the studio to rehearse and then run back to the church to play Noon mass and so on day after day.

Curiously with Los Monos we only performed our own songs live a few times, we also managed to record some audio and video material for Rock al Parque, the biggest free Rock festival in Colombia, but, as it is common to happen to many bands, we lost our opportunity to apply for it because we didn't finish the audio mix in time.

Time took care of taking us each on different paths, the rehearsal site closed and the project vanished without being able to complete, only a precarious recording of the ten tracks survived as a document of those months of intense work and lots of rock n roll.

This is perhaps the only video we keep of us playing live two of the ten tracks of that album that was never made, but now, in the midst of this particular moment and remotely because each one is in a different corner of the world, we have decided to recover those old recordings and finally complete that album. It's time to bring Los Monos back to life and finish what was left unfinished and why not, maybe Los Monos will take over the planet.

Anyway I can't watch this video without thinking: Cheez… how slender!

" We won´t be the sentenced of the Monkey and the power in his hands They will never be able to steal our essence with their unconsciousness, with their violence

We won´t be convicted by the Monkey and his frustrated dreams

They´ll never be able to steal our essence with their unconsciousness, with their violence "



March 28 2020

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