Los artistas: paladines del aislamiento

Actualizado: 6 de may de 2020

“Necesitamos el valioso tiempo

que abandonas sin saber

qué cojones hacer con él”

Avalancha – Héroes del Silencio

En la pasada entrada abordé el tema del lugar de los artistas en la sociedad y la compleja situación por la que atraviesa, en especial aunque no exclusivamente, el gremio de los músicos en este periodo de crisis. Ahora me gustaría mirar un poco las ventajas que tenemos frente al resto de la sociedad con respecto a varios aspectos clave de este particular momento.

Escribo esto motivado por la profunda curiosidad que me provoca el observar a mi alrededor mucha de la gente que no sabe qué hacer con su tiempo libre, ahora que pueden disfrutar de él en abundancia y el hecho de que, ahora que lo tienen, les provoca angustia el no saber en qué ocuparlo. Es algo que para mí es totalmente paradójico porque en la vida cotidiana, éstas mismas personas irán por el mundo diciendo que desearían tener tiempo para hacer gran cantidad de cosas, pero una vez lo tienen en sus manos se sienten agobiados por el hecho de tenerlo. Aclaro que entiendo que quizá no es la situación ideal para tener todo el tiempo libre, para muchos esto supone haber perdido su trabajo y eso no es para nada agradable, otros también querrían hacer uso de este momento para salir a pasear, irse de viaje, de fiesta o cualquier otra actividad fuera de casa, pero ahora mismo todo eso nos está negado, así que nos enfrentamos a la ironía de tener mucho tiempo pero con la condición de que solo puede ser usado en el interior de nuestra casa, cosa que hace de esto un experimento psicológico y social sobre el comportamiento humano muy interesante. Al final si el concepto de tiempo es una ilusión, tanto más lo es el concepto de “tiempo libre”. Yo creo que en este plano sólo se nos es dado un tiempo y en él deberíamos buscar hacer todo lo que nos construya como personas y nos produzca bienestar y crecimiento espiritual, lo cual se resume en amor.

También observo que en este mundo las personas podrían clasificarse en dos tipos: los que pueden pasar largas temporadas aislados sin contacto humano alguno y encontrar incluso placer en ello y los que, por el contrario, tienen una constante necesidad de evitar la soledad a toda costa, buscando compañía en todo momento, estos últimos a mi modo de ver, son una gran mayoría.

Entonces tenemos el elemento del tiempo libre pero ligado al concepto de soledad, de encierro y aislamiento, curiosa combinación, lo que me lleva a pensar que si existen campeones en estas justas, los músicos sin duda estaríamos en el podio, pues nuestra vida, si hemos hecho la tarea correctamente, ha estado enmarca en la soledad, el aislamiento voluntario y en muchos casos, el distanciamiento social, a menudo siendo vistos como bichos raros ante la mirada atónita de la gente que no entiende cómo nos podemos pasar horas enteras frente a un instrumento, olvidándonos de todo y de todos, mientras estamos creando una canción o grabando un disco, a duras penas pensando en parar para comer o dormir.

Para aquellos que tienen la fortuna de hacer lo que les apasiona como forma de vida, no ven su actividad como trabajo, nosotros los músicos por lo general amamos tocar y hacerlo no se considera mayor esfuerzo, el trabajo como tal viene relacionado más con todo aquello que está alrededor del hecho de tocar en sí y que está ligado al tener que lidiar con el mundo exterior. Como solemos decir, a nosotros los músicos nos pagan por esperar, lo de la cantada lo hacemos gratis y buscamos que el tiempo, sea todo tiempo libre.

Aún sin la posibilidad de hacer más conciertos y actividades donde el público sea parte vital, cosa a todas luces preocupante, aún podemos realizar nuestra actividad esencial desde casa o desde cualquier lugar, siempre y cuando tengamos a mano nuestro instrumento, que en el caso de los cantantes no es problema alguno pues lo llevamos a todo lado con nosotros.

Es también muy cierto que hemos estado tan acostumbrados a la incertidumbre laboral y a la inestabilidad económica, que a la fuerza nos hacemos individuos recursivos y grandes rebuscadores de oportunidades, cosa que nos ayuda a sortear las temporadas difíciles con más calma, también en el plano espiritual, por lo menos para mí y sé que para muchos, la música es un bálsamo que nos ayuda a mantener un ánimo tranquilo, creativo y contemplativo, algo muy importante en momentos de constante incertidumbre y presión.

Una de las mayores enseñanzas de esta crisis mundial que nos ha tocado a todos es quizá el hecho de que hacer planes por ahora no es una opción, no hay posibilidad de saber qué pasara en un par de meses, difícilmente la próxima semana, y eso, sin duda es un desajuste para todos. Ahora debemos vivir totalmente en el presente que se nos presenta como un abismo insondable, pero que es lo único que siempre ha estado ahí y sin duda algo que debemos re-aprender todos es vivir el aquí y el ahora, pues solo podemos contar con eso como seguro , aceptar el presente y valorar esta maravillosa oportunidad de estar bien sea con nosotros mismos o rodeados de las personas más importantes en nuestra vida y con quienes podemos al fin, compartir tiempo de calidad en abundancia. Saquemos lo mejor que hay en nosotros y aquellos a quienes la vida no les permitió desarrollar su pasión artística, quizá sea el momento de desempolvar esa vieja guitarra colgada en la pared o de sacarle punta a los lápices y a los colores, usemos la creatividad por lo menos como vehículo para liberar toda la ansiedad propia de estos tiempos convulsos. A mí por ejemplo me ha ayudado mucho el sentarme a escribir y tratar de organizar mis ideas en palabras estructuradas de la mejor manera posible. Yo no soy escritor pero por algo se empieza, quizá una parte de mí está buscando algún día seguir los pasos de mi padre que sí lo es, pero eso es otra historia.

Abril 12 de 2020


ENGLISH

In the previous entry I addressed the issue of the artists role in our society and the complicated situation that musicians' trade is going through, especially but not exclusively, in this period of crisis. Now I´d like to take a look at the advantages that we might have compared to the rest of society with regard to several key aspects of this particular moment.

I write this motivated by a deep curiosity caused by observing many of the people around who don´t know what to do with their own free time, now that they can enjoy it in abundance and the fact that, now that they have it, it provokes them anguish not knowing what to do with it. It´s something that seems to me totally paradoxical because in everyday life, these same people will go around the world saying that they wish they had lots of time to do lots of things, but once they have the time in their hands they feel overwhelmed by having it. I clarify that I understand that perhaps this is not the ideal situation to enjoy all the free time, for many this might mean having lost their job and that is not at all pleasant, others would also want to make use of this moment to go out for a walk, go on a trip, partying or any other outdoor activity, but right now all that is denied to us, so we face the irony of having a lot of time but on the condition that it can only be used in the confinement of our homes, which turns all this into a very interesting psychological and social experiment on human behavior. In the end, if the concept of time is an illusion, more so is the concept of “free time”. I believe that in this life we are only given a time and in it, we should seek to do everything that builds us as better people and produces well-being and spiritual growth, which for me is summed up in love.

I also observe that in this world people could be classified into two types: those who can stand long isolation periods without any human contact and even find pleasure in it and those who, on the contrary, have a constant need to avoid loneliness at all costs, looking for company at all times, the latter in my opinion, are a large majority.

So we have the element of free time linked to the concept of solitude, confinement and isolation, a curious combination, which leads me to think that if there are champions in these jousts, musicians would undoubtedly be on the podium, because our lives, if we have done the task correctly, it´s been framed in solitude, voluntary isolation and in many cases, social distancing, often being seen as weirdos before the astonished gaze of people who do not understand how we can spend hours and hours in front of an instrument, forgetting everything and everyone around, while we´re creating a song or recording an album, hardly thinking about taking a pause to eat or sleep.

For those who are fortunate enough to do what they are passionate about as a way of life, do not see their activity as work, we musicians generally love to play music and doing it is not considered a huge effort, the real work for us is lies in all the tasks related to the fact of performing and that is necessary linked to having to deal with the outside world. As we usually say, we musicians are paid for waiting, we do the music thing for free and we try to make all of our time a free time.

Even without the possibility of having live gigs and activities where an audience is a vital component, which is by all means very concerning, we can still carry out our essential activity from home or basically anywhere, as long as we have our instrument at hand, which in the case of singers is not a problem because we take it everywhere with us.

It´s also very true that we´ve been so used to unsteady works and economic instability that we forcibly have become highly recursive individuals and great opportunity-seekers, which helps us overcome difficult seasons more calmly, also on the spiritual level, at least for me and I know that for many as well, music is a balm that helps us maintain an eased creative and contemplative mood, something very important in times of constant uncertainty and pressure.

Perhaps one of the greatest lessons out of this world crisis that has knocked on everyone doors is the fact that making plans for now is no longer an option, there is no way of knowing what will happen in a couple of months, hardly next week, and that it´s certainly a mismatch for everyone. Now we must live totally in the present that appears in front of us as a bottomless abyss, but that in the end is the only thing that has always been there for sure and there´s no doubt something that we must all re-learn is to live here and now, because we can only count on that, to embrace the present and value this wonderful opportunity to be in harmony with ourselves and the special people around us now that we are finally allowed to share some quality time with them is a major need now. Let's bring out the best in us and to those whom the rush of life did not allow them to develop their artistic skills, perhaps it is time to dust off that old guitar hanging on the wall or to sharpen pencils and colors, let's use creativity at least as a vehicle to release all the anxiety that these troubled times are currently bringing to our lives. It has helped me a lot to sit down and write, trying to organize my ideas in structured words in the best possible way. I´m not a writer but you have to start one day somehow, maybe a part of me is looking to follow in the footsteps of my father who is indeed a writer, but that is another story.

April 12 2020


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